domingo, 15 de diciembre de 2013

acerca de las mecanicas del universo

Corren los ríos y corren los vientos. Las maravillas del mundo mueren, se esfuman, se extinguen. Los sonidos del cielo resuenan desde lejos, hasta perderse en algúna calle del sur. Pueblos enteros se cansan, se rinden todos los días y en ese espacio que queda entre la sombra y la luz, alguien canta una canción. Miro el sol y no hay más que vacío, que furia atrapada en una red de reglas sin sentido. Busco, en los bosques, algun estimulo que me invite a vivir. Veo las piedras en los acantilados, tan quietas y tan solemnes, que van guardando las marcas que dejan los hombres, en sus días más felices y en sus miserias más profundas. Se abandonan a la corriente de algun mar y ya a la noche, cuando el silencio habla, cuentan historias. Las luciérnagas, incluso en sus horas más crueles, no dejan de alumbrar el camino, señalan con fuego las heridas que todavía arden, los fantasmas que todavía viven. En la superficie, laten los relojes y los mates con naranja habitan los jardines. Se escuchan risas que parecen transparentes y canciones en radios gastadas. El aire contaminado se mueve, y entonces también se mueven las ruedas y los mundos homogéneos en donde todos viven por lo mismo. El lugar, al cual hay que llegar, está tan alejado y es tán diminuto que podría confundirse con el vacío. Y sin embargo caminan (caminamos), con la convicción de atraparlo. De atrapar la luz, que no está en ningún lado y que sin embargo, es el motor de cualquier movimiento. Y en el fondo, donde desaparecen los carruseles y las flores, donde la risa sobreactuada nos queda lejos, habitan los mounstros y los gusanos. Al final del bosque, casi en el infinito hay un árbol hecho de papeles viejos, Y más abajo, atravesando las raíces, donde ya no llega la luz del sol, un escenario real. Un escenario donde se vive tan profundamente que la luz brota de todos lados, se genera espontáneamente, en un ciclo continuo y desenfrenado. El mundo de siempre, el mundo de ellos; los otros, los que caminan siendo fantasmas, nos queda lejos. Y estamos tan ahogados en nuestra propia locura que no nos da el tiempo para mirarnos a los ojos. Hablamos desde el cuerpo, sin intenciones de hacerlo, sin saber como sucede.. No hay pausas, no hay tiempos muertos. Hay solo un río que avanza, que se reconstruye con los sueños de los que se animan a bajar, con los miedos de los que decidieron desenterrarse. Y ya no hay mundo unificado ni homogéneo, ya no hay humanidad avanzando para algun lugar, ya no hay camino compartido. Hay tierras maquilladas, y un poco más allá (o más acá), un universo sintiendosé a si mismo.

infierno

Ellos despegan y vuelan por encima de nuestras cabezas,  nos usan, nos aplastan y siguen caminando. Bajan, suben, se disfrazan de cigüeñas y después vuelven a ser dinosaurios. Nos exprimen los sueños, nos roban historias, nos tiñen la sangre. Nos pintan miedos que nos estrangulan. Dibujan paisajes vacíos para aniquilarnos. Se esconden y escriben obras ya ensayadas. Decoran los escenarios más sombríos.  Actúan de ángeles cuando son solamente fantasmas. A veces, te tocan el alma con sus manos, la retuercen, la acomodan, la moldean. Ellos, manejan los mares, los vientos, el fuego voraz. Crean huracanes  y después lloran con lágrimas artificiales y discursos conmovedores. Dibujan ilusiones que se deshacen con tocarlas, que se incendian con tan solo mirarlas por un rato. Nosotros corremos para no ser enterrados; nos mezclamos con la tierra y con el sol. Que quema, el sol quema mientras nuestras manos se llenan de marcas y cicatrices. Movemos palancas que encienden máquinas que no paran de comernos y matarnos.  Sostenemos castillos que están a punto de romperse todo el tiempo. Soportamos lo insoportable, transitamos los abismos, nos perdemos en batallas sin victorias. Movemos el mundo sin darnos cuenta, giramos planetas sin que nadie nos haya enseñado. Somos artistas sin obras de arte, flores sin pétalos ni color.  Vivimos en una continua guerra sin armas, sin ideas ni pensamientos. Somos hombres vueltos piedras, somos ríos estancados. Nos acostumbramos a la locura, dormimos entre paredes que se vuelven a caer cada día. No sentimos las cadenas porque nos da miedo caminar.  Estamos quietos.  Temblando. Y no hay nada. No hay hueco por donde entre la luz, no hay carnavales que revivan pasiones.  Perseguimos inútilmente canciones que se masacran a si mismas. A veces, abrimos un poco los ojos y lloramos. Nos duele la vida, nos aplastan las horas. Intentamos ver algo de luz entre tantas sombras muertas. Pero no hay donde mirar. El infierno está en todas partes.


viernes, 13 de diciembre de 2013

metamorfosis

Quería escribirte un poema. En realidad, quería regalarte un poema, regalarte un pedacito de mí. Entre las sombras del sol, entre las raíces de esos árboles, entre los suspiros de esta tierra, te dedico una poesía. Sutil, genuina, viva. Es de noche, por momentos de día, cantan todos los pajaros del cielo, juntos a la par, componen un coro dulce, sentido, permanente. Yo escucho, escucho el ruido del mundo con calma, paciente, intentando apropiarme de cada señal, de cada mensaje que late y se desespera por ser escuchado, por ser recibido. Y escucho tus propios mensajes, tus propios sonidos, los de tu cuerpo, que hablan en tantos idiomas que no llego a comprenderlos. Me hablan, sin parar, sobre los viejos amores, sobre los nuevos, sobre los que fueron, sobre los que vendrán. Vos con tu existencia desplegada, me invadis el alma, con tus cantos, con tus profundidades azules, inquietas, oscuras. Me encanta tu oscuridad. Me gusta, sobre todo, cuando tu oscuridad, se toca con la mía. Y entonces hablan, y lloran y se rien a carcajadas, se cuentan los miedos, se abren completamente y dialogan desde todos los lugares,. desde todos los dolores. Cuando tus heridas, conocen las mías, cuando mis preguntas se encuentran con las tuyas, yo vivo. Vivo en ese tiempo lento, contundente, simbiótico, en el que no hay distancia emocional, no hay frontera, entre tu infierno y el mío. Pero amo, también, tus danzas alegres, tu brío fugaz. Ese que veo, cuando entre una risa y la otra, me mirás, con tus ganas de abrazar el universo, con tus ganas de encender las luces que están abajo de estas flores. Amo, cuando tus luciérnagas, conversan con las mías; cuando las orquideas de mis jardines, se pegan a tus jázmines de primavera, y crean con su magia y su fuerza, más naturaleza, más de esa naturaleza presente, que te da unas ganas inmensas de vivir. ¡Como me gusta vivir en tu jardin! Cuando todo se pone frío y hostil, siempre, están tus sueños para devorar los míos, están tmis manos para agarrar las tuyas, y está tu luz, que busca la mía y le presta el corazón. Tu voz me parte el cuerpo. Tu voz decora mis propios fantasmas, les habla, con tranquilidad y les cuenta, que a veces, los seres humanos, venimos fallados. Bastante fallados. Me absorbés cada vacío, cada rincón, lo tomás, lo contemplás, y me lo devolvés todo transformado, todo nuevo, todo actual. Y yo amo esa actualidad. Amo nuestra actualidad continua. Cambiante, fluida. Somos, a veces, como el río, que nunca es igual. Somos, a veces, una mariposa, con el valor de tomar lo horrible, lo espantoso, lo innombrable, y convertirlo en libertad, en vuelos, en mundos enteros recorridos. Somos, como una mariposa, pienso yo, que nace de una oruga diminuta, insegura, pegada a la tierra, y puede, finalmente, desplegar su inmensidad y atravesar el aire, con firmeza y velocidad. A mi me gusta ser mariposa, con vos. Porque amo, nuestra metamorfosis profunda y alquimica. Después de todo ¿No era eso el amor? Metamorfosis, con vos, siempre.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Me intoxiqué. Hoy me desperté enteramente intoxicada, desde la cabeza, hasta los pies. Demasiado estimulo para mi sistema sensorial, demasiado input, demasiada información disparada contra mi cuerpo.  ¿Pero de que me intoxiqué, exactamente? Yo creo que me intoxiqué del dolor humano, de la fragilidad de la vida, de tanta poesía acumulada, de música de todos los orígenes y tonalidades. Me intoxiqué del narcisismo universal, que se mete en todos los cuerpo, cegandoló, volviéndolo omnipotente, egoísta y hostil. Me intoxiqué de tu indiferencia, que duele ¿sabes?  Duele porque no la entiendo. Me intoxiqué de ver sangrar las almas de tantas personas, de verlas desgarrarse, alienarse, aplastarse. Me intoxiqué del amor que nunca está para quedarse un rato, que siempre, en todos sus colores, solo te deja caminar junto al sol por un rato, porque al segundo, te vuelve a dejar sin luz, con una inmensidad que se te rie en la cara, y una soledad que te vacía el pecho de un solo golpe. Me intoxiqué de esta ida y vuelta que nunca termina, de este llanto desconsolado convertido en abismo y distancia congelada. Me intoxique de tantas teorías y teórias y teorías hechas de palabras y cabezas que no sienten, que no se animan a sentir. Me intoxique de tantos deseos que parecen estar por cumplirse, y de repente te dejan a la espera, eternamente a la espera. Me intoxiqué de los disfraces. Porque hay disfraces por todos lados y yo ya no me los creo más. ¡Saquemosnos las máscaras por favor! Que la felicidad está bien atrás de ellas, en el fondo.
Me intoxique de la pelotudez y la superficialidad como forma de vida. De la pared que no tiene  ningún fondo, de la sociedad venerando y siendo cómplice de la estupidez. Me intoxique del sentido común incuestionable naturalizado repugnante, que deja a tantos morirse todos los días. Me intoxiqué de tanta forma sin contenido, tanta tonalidad sin emoción, tanto discurso sin corazón. Tanta arte sin búsqueda, sin preguntas, sin pasión.
Me intoxique de  la incertidumbre, de la competencia maquillada con algo que no sé que es.  Me intoxiqué de tantos espacios presenciados y ningún lugar real. Me intoxique, tambien, de lugares tan hermosos y genuinos, tan cálidos y verdaderos, que te vuelven casi dependiente. Me intoxique de ilusiones que siempre se deshacen en mis manos. Me intoxiqué de tantos cambios y procesos y supuestos crecimientos y tambien de tantos limites y laberintos y callejones sin salida que se repiten todos los días. Me intoxique de tanto sol. Me ahogue con tanta lluvia.

Me intoxiqué de la vida, que últimamente es lo más inestable e inseguro que puede haber en el mundo. 

viernes, 29 de noviembre de 2013

En el medio del silencio, del silencio frío, del silencio-piedra, se escucha un grito de dolor. Tan filoso, tan desgarrado, que parte la tierra. La parte con sus lágrimas llenas de lamentos y golpes, la parte con sus manos congeladas por el frio de la noche, la parte con su cuerpo devastado. Quiebra la inmensidad, quiebra la oscuridad. Y moja el sol con lágrimas pesadas, ya secas, ya vencidas, ya usadas por otros en otro tiempo. Tiempos como los de ahora, tiempos como los que vendrán mañana, cuando el universo vuelva a repetir su historia, su compulsivo y necio devenir, cuando la voracidad retorne, otra vez, hasta arrancar todas las raices, y con ellas, todos los sueños de los hombres. Cuando ya no queden lunas que quiera asomarse a iluminarnos, cuando no haya río que quiera seguir fluyendo, cuando no haya pajaro que soporte seguir cantando, cuando no haya flor que tenga algo de fuerza para salir a la vida. Entonces, quizás en ese tiempo, haya una pausa. Cuando el arte ya no sea suficiente para endulzar la barbarie disfrazada, cuando no haya voz, que pueda vengar a los muertos, cuando la noche sea definitiva e inmortal, quizás, entonces, haya un espejo. Uno destrozado, desterrado, desplomado, que todavía tenga un poquito de luz para reflejarnos. 
Cuando el mar ya no pueda seguir moviendosé, cuando el cuerpo no soporte más los golpes y caiga en el vacío, en el vacío que dejamos, entonces, vamos a parar- Porque lo único, que supimos construir, fué el vacío. Y el terror. Terror ante la insoportable posibilidad de que la historia, se repita. otra vez. Y muchas veces más. Hasta que nos traguemos cada particula de vida, hasta que nos traguemos al indestructible, incontrolable y venerable tiempo. Ese día, el día en el que el vacío alcance al tiempo y lo devore, entonces, vamos a haber ganado. Ese día, todos, todos nosotros, vamos a estar compartiendo, finalmente, mismo escenario: la muerte.

viernes, 8 de noviembre de 2013

A veces, el mundo se vuelve un lugar hostil, frío.
Te mira, te observa, atento, y construye un vacío inmenso para alojarte.
Uno en el que no hay nada más que tensión y felicidad sobreactuada.
Yo no quiero felicidades fingidas, yo no quiero
vacíos decorados de triunfos y resplandores.
Pero todos, en algún día de sol,
deseamos humildemente (y no tanto)
ser deslumbrantes.
Deslumbrar, que proviene de luz
iluminar, encandilar, cegar
¿de donde podría salir tanta 
fuerza y belleza,
si no es
del corazón?
Yo quiero vivir con el corazón
y que pase lo que tenga que pasar.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Catarsis. Purificación del alma, del cuerpo. Palabra que libera la intensidad y la convierte en creación. Relato de la historia propia, del mito de cada si-mismo, cuento lleno de hechizos y fantasmas que atraviesa los muros de la existencia individual. Palabra transformadora, que sana, que impacta, que choca con ese otros que escucha y vuelve al lugar de donde partió siendo una otra, una nueva. Lo viejo, se aleja, se limpia, se ¿actualiza? en un sin fin de letras y sensaciones y miradas y palpitaciones que dan lugar a lo que quiere aparecer, a lo que comienza a asomar con su luz, con sus aires de renovacion. Libertad, para ser, enteramente, plenitud llena de códigos compartidos e inconscientes y racionales e instintivos, todo junto, siendo, estando ahi. Presente, sostenido inquebrantable, aqui y ahora en cada instante, prologando, hasta el final. Hasta la catarsis última. La que atraviesa el aire, la que cruza la piel, la que deja una huella. La huella de ese acontecer tan profundamente humano y alquimico. La marca de un estar siendo todos al mismo tiempo, de estar latiendo al ritmo del mismo golpe. La catarsis-emoción. La que surge del decir genuino y auténtico, la que toca los decires de todas las humanidades. Por ser la misma. Catarsis sombra-luz. Juventud radiante, vejez sabia y paciente. Catarsis hombre-mujer, ambos firmes, ambos sensibles. Ambos intensos profundos amorosos guerreros. Catarsis de la guerra interna, del sol personal. El que todos tenemos, en algún rincon, esperando salir. Catarsis, la del brillo que no se extingue, la del hambre voraz que no se colma. Catarsis frenética apasionada arrasadora. Catarsis del corazón fiel, de la lealtad más incondicional. Catarsis del propio existir fluido fugaz latente vivo. Catarsis del agujero del fuego del manantial. Catarsis del despertar universal.

lunes, 28 de octubre de 2013

En tu mundo de esquemas y opuestos todo está prfectamente acomodado y pensado. Observas tu alrededor con atención y lo explicás, los justificas, lo validas, lo corroborás, lo volves a verificar. Estás contento, llegaste a la objetividad plena irrefutable incuestionable. Y te miramos, se nos ocurre algo que preguntar, pronunciamos esas palabras, las que no habia que pensar. Y entonces vos, todo organizado estructurado equilibrado inmunizado, te derrumbás. Se derrumban tus ideas perfectas redondas simétricas y se derrumba todo lo que te sostiene. Nosotros te miramos, sorprendedidos por tu rigidez. ¿Que necesidad de recortar la realidad en tantos pedacitos irreconocibles? Todos fragmentados desfigurados. La verdad es que el rompecabezas que construiste se desarma cuando te abris al mundo, a la realidad contradictoria inclasificable. Yo me rio y lloro al mismo tiempo y me voy. Me alejo, me alejo de tu mundo de teorías y saberes y pruebas científicamente comprobables. Me hundo en otro universo, el de la intuición, el del arte. Y es todo muy distinto. Acá no se necesitan tantos argumentos ni tantas justificaciones. Aca somos, nos arrastramos por esa corriente sin nombre que es la emoción, nos confundimos con ella, nos dejamos absorber por sus rayos de luz. No hay tiempo, no hay apuro, no hay punto de llegada. Todo es presente instantáneo nuevo impredecible. Todo es intercambio fluido espontaneo, un historial de huellas y caminos que tocan el alma y la conmueven. Nosotros avanzamos con los ojos cerrados, tocando la vida, palpitando la tierra. Nuestros inconscientes hablan entre sí, se fusionan, se confunden y somos arrastrados por ellos. A mi me gusta esté planeta, el de las letras desordenadas y las melodías genuinas. Me gusta estar perdida en estos ríos, descubriéndome, escuchandoté, confundiendonos. ¿Quien necesita de tanto conocimiento, si cuando compartimos una canción, si cuando escuchas mi relato y yo escucho el tuyo, todos los elementos del mundo encuentran su lugar y construyen la realidad más armónica y exacta que pueda observarse? Acá, lejos de razonamientos paradójicos e irresolubles, llegamos a la respuesta precisa, en donde todos somos lo que el universo necesitaba de nosotros. El rompecabezas, cuando estamos así, despiertos y confundidos,  atentos y vivos, se construye espontáneamente, y los lazos que unen sus piezas son tan fuertes, que no hay lugar para ningún tipo de refutación.

sábado, 26 de octubre de 2013


Dejá la metafora. Dejala de una vez. Deja de hablar con palabras melancólicas y poéticas y nostalgicas y tan llenas de una carga emocional densa pesada intolerable destructiva. Dejá de describir con frases bellas las sensaciones más insoportables, las máas crueles, las más grotescas, las más concretas y contundentes. Decilo claro, consiso. No es tan dificil. ¿Porque te cuesta tanto? Dale, hablá. Gritale al mundo que a veces todo es una mierda. Escupile a la realidad, vomitá esa furia, vomitá el dolor, pero con fuerza, con ganas, manchá el aire con ácido sulfurico y quema las paredes, las tasas de café, los papeles viejos, la biblioteca, el jardín, las estrellas. Si querés tambien las estrellas, aunque eso ya es demasiado poetico mistico cursi, volvé, volvé a lo concreto. Y volvé a vos, tambien, de paso. Volve acá, no te vayas, volvé-. Si, dejame volver, eso quiero gritar. Que me dejes estar, que no te metas en mi cabeza llenandola de pensamientos de planteos y cuestionamientos que me conducen a callejones sin salida y agujeros llenos de mounstros.  Quiero quedarme acá, escuchandote escuchandolos escuchandome, ¿porque es tan dificil escucharse? Y si, la vida duele cuando te escuchas, cuando estás, cuando la sentis. Duele y te desilusiona y te parte el corazón y te deja en el vacio, en ese del cual no sabés ni como volver, en ese en donde no hay nadie abajo, donde todos brillan con sus soles dorados iluminando las calles y vos seguis ahi acurrucado enroscado asustado y no salís. Y si salis volves a entrar. Y ya no sé. Y ya no sé cuando estoy viva y cuando no, ya no puedo darme cuenta, pero quiero estar ahi, presente sintiendote, sintiendome. ¿Por que es tan dificil sentir? Y llorar, la vida tambien es eso, llorar. Desidealicemos la vida, volvamosla humana real posible verdadera. Es esto y tambien es lo otro. Porque a veces sucede ese milagro, ese con el cual soñás todos los días hasta desconectarte completamente de todo, es ese momento en el que la vida te devuelve algo vital, y te eleva, te eleva tanto que sentis los mares adentro tuyo agitadndose, saliendo, transofrmando todo, tocando otras vidas que por primera vez te estan mirando a los ojos y te estan queriendo "¡me estan queriendo!" pensas, te estan viendo brillar. Brillo, que milagro. A veces pasa, que increible. Pero estar ahi, ay como cuesta, no irse, no perderse de nuevo en las fantasias neuroticas que no conducen a nada que nos dejan quietos estaticos inmoviles discapaitados inutiles casi inertes desmayados. Quiero vivir, ¿porque nos cuesta tanto vivir? Los refugios se ven más tentadores mas seguros mas serenos. El caos, ¿quien lo quiere? ¿quien puede soportarlo? Yo no, te lo regalo. Te regalo esa maraña de emociones de sensaciones de percepciones. Te regalo este nudo en la garganta, estos nervios en el estomago, estas ganas de llorar. Te regalo mis angustias, mi miedo, el terror, te regalo este infierno que a veces existe. Con moño, con perfume, decorado, te regalo todo este caos.
Para, paremos. Tengo que parar. Pará con los juicios, pará con las ideas compulsivas, pará con los temblores. Pará. Ya está. Es más simple. No hay nada que falte ahi en esos bosques sagrados llenos de vida y muerte. Solamente hay que limpiar porque sobra demasiado, sobra todo esto. Scatelo de encima, agarralo con las manos, tocalo, conocelo y decile que gracias, que gracias por acompañarte en tantos años, pero que es suficiente. Que se vaya, despacito, que te deje. Que se apague, que se calle.  Que el silencio puede soportarse, que podes estar así, escuchando, sintiendo, viviendo. Que llego el día, que te vas a subir al escenario. Que esta vez, queres estar sola, sin tantas voces, sin tantos mambos. Que se vaya, que se apague, que se calle. Que esta vez, querés ser vos, y no todas ellas, la que cante con los pájaros.-

domingo, 20 de octubre de 2013

Árbol de la vida, naturaleza inmortal de los tiempos primeros. Hermano de los pajaros que cantan, de los ríos que alguna vez nacieron. En tus hojas verdes de sol veo los mitos del viento. Vientos de un ayer cansado, ya viejo, que susurra en las noches, rasguniando  el silencio. Y grita, se despliega a si mismo, transforma los bordes de este sublime universo. Yo te escucho, escucho tus voces mudas murmurando secretos, tus cantos sagrados llenos de deseo. Y me voy, un rato, hasta ese jardín de los muertos en donde sonaron campanas, donde nos desprendimos del suelo. Y bailamos intuitivamente, en las calles del mar, deshaciéndonos. Yo te escucho, arbol de la vida, árbol ancestral y auténtico,  escucho tus llanto, tus desgarradores lamentos, tus inmensos recuerdos. Árbol despojado del  cielo, desterrado,  mirame a los ojos, dejame ver tus infiernos. Te ví nacer tantos días entre tangos amargos, veo los soles del tiempo alumbrar tus legados. Árbol profundo, tan quieto y disperso, escupí tu verdad, así duele menos.

viernes, 18 de octubre de 2013

Arte, vos, mirame a los ojos. Acercate, tocá mi cuerpo, conocelo. Escabullite, perdete, desbordame- Derrumbá mis murallas, consumime. Absorbeme la luz, transformala, tocá mis heridas, curalas. Entra en lo más hondo, encendeme. Atravesa mis latidos, violentame. Revolve mis fantasmas, querelos. Arte, vos, devolveme a la vida, provocame. Inundá mis vacíos, destapalos. Iluminá mis raices,  desenterrame.  Atrapá mis demonios, conocelos. Tocá mis dolores, encontrame.
Arte, vos, alumbrá mis tinieblas, incendialas. Multiplicá mis colores, atravesame. Metete en mis sueños, y tomalos de a poco y volvelos visibles y mostráselo a todos. Con tus rayos de primavera, vos, arte, liberame. Con tu alma profunda, quereme. Y abrazame bien fuerte, en las noches doradas, y cantemos  con voces, de humanidades lejanas. Y no dejes de verme, de intentar destrozarme, y bailemos en suelos de veranos astrales.
(Arte, vos, atrapá mis estrellas,
recorré mis jardines,
invoca a las sirenas,
y prestame tus voces,
conservá tu belleza
y mientras el mundo se duerme, 
en las horas más lentas,
extendeme tu mano,
desgarrame entera)

lunes, 14 de octubre de 2013


bella, resplandeciente, aquella mujer que habita el mundo
camina, y con sus pasos corta el aire, toca el sol
firme, renovada, avanza desenterrando potencias,
busca, en los ojos de las otras, la misma convicción.
sopla fuerte, con sus pulmones llenos de vida
y desvanece mitos, deconstruye fantamas.

grita, con su voz inextinguible
hasta que el mudno se estremece
y la mira a los ojos
y la ve brillar,
y la escucha cantar
y la deja volar.

inconmovible, arrasadora,
va transformando las calles
con su intensidad,
y avanza, por todos los caminos
deshechizando los castillos
de la realidad.

con su andar preciso, late,
conquista el mar
 y busca, en las grietas más oscuras
un poco de huamnidad.

sale al paso de los otros,
los que no la dejan de mirar
y les dice, con su voz segura
que no hay miedos ni muros
que las puedan atar.

bella, resplandeciente, aquella mujer
que habita el mundo y que con cada paso que da
hace temblar las paredes, y destierra su soledad.

sábado, 5 de octubre de 2013

quisiera tomar las semillas más vírgenes, y construir jardines enteros,
quisiera recoger todos los vientos del mundo, y desatar remolinos frenéticos,
quisiera capturar los sonidos más estridentes, y devolverle al sol una canción inmortal,
quisiera absorber todos los rayos de luz y alumbrar los agujeros del mar
quisiera buscar las palabras más bellas, y regalarte un poema de amor.
quisiera apropiarme de todo lo que late en la tierra, y crear
un pulso profundo y vital
quisiera tener entre mis manos, toda la magia del cielo
y devolverte, casi espontaneamente
una primavera que dure hasta que se nos canse el corazón.
Yo aca sentada, bajo una luz verde, entre inciesos con olor a vainilla. En una tarde/noche de primavera, enfrentando el silencio. Que a veces es paz, y a veces es caos. Tengo miedo. Muchas veces tengo miedo. Del mundo, que es tan enorme y esta tan vivo que quizas un dia se le ocurra tragarme entera. Tengo miedo del tiempo, que siempre tiene una novedad, que no se queda quieto, que arrasa con lo que llenaba mis días, que trae nuevos luceros para intentar atrapar. También tengo miedo de mi. De no ser nunca la misma, de no ser nunca una nueva, Miedo a transformarme, miedo a no transformarme. A entregarme al fluir del universo, a no abrirme a él. A veces, cuando tomo un té y escucho el silencio del cielo, tengo miedo. Y me pregunto, con mucho esfuerzo y venciendo todas las resistencias de mi cuerpo equilibrado, que de todo esto me hace vivir. Y que tanto añoro, y que tanto deseo, y que tanto queda por conquistar. A veces, en medio de movimientos que no cesan, descubro una grieta, tan llena de vacío, tan llena de lo que no puede tocarse, que tiemblo. Tiemblo por la incertidumbre de no conocer el ciclo de las cosas, tiemblo por la inestabilidad de este río inmenso que es la vida. Y pienso en la magia que a veces siento, en la fuerza tan incontrollable que por momentos nace en mi, y no puedo llegar a ninguna conclusion. Divago, muchas veces, por los mismos pensamientos inconclusos. Y entiendo, que lo mismo que da vida y enciende a los demás, puede destruir todo lo que haya alrededor. Entiendo, que la fuerza que tiene la potencia de crear, tambien tiene la misma potencia para exterminar. Y es que la luz, a veces se hace tan fuerte, que termina encegeciendonos, volviendonos sombras que no ven, que ya no ven. Y no todo es tán opuesto ni tan  contradictorio, si en su origen son esencialmente parte del mismo pozo. De ese pozo lleno de vida y de muerte. Tengo miedo, tengo tambien ganas, de fusionarme con este cosmos indecifrable pero tan vivo y fascinante. Que se abran todos los canales y que pasen las aguas turbulentas, tambien las aguas serenas y armónicas, que pasen los peces muertos y los rayos de sol. Que todo se mezcle y dé a luz a un mounstro inevitablemente bello y deslumbrante, un mounstro profundamente humano.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Veo, detrás de tus ojos inconmobibles, un cuento que nunca terminó de escribirse. Con episodios inconclusos y construido sobre premisas falsas. Veo, detrás de ese caminar firme, un dolor que no tuvo canción, un grito que no pudo desembarcar en el mar. Escucho en tus palabras, las más tremendas historias de amor y abandono, de pulsos interrumpidos, fragmentados y desconcertantes. Contemplo, desde este eapacio vacío, tu andar tembloroso, tus heridas disfrazadas de coraje. Y es que allá a lo lejos, donde ya no llega el tiempo, no hubo hechizo que pudiera sostener la magia y encantar los bosques. Entre tantos toboganes nos perdimos, vos primero, yo después, sin encontrar puntos de apoyo. Bajo un manto de insultos y estrellas que latían, nos hundimos en la tierra, de la que nunca pudimos salir.- No hubo flores ni soles que nos alumbraran, no hubo ilusiones de un desenlace alentador. Escrito con sangre, puedo leer las memorias de un miedo que nació después.- Y es que, al final, el temor es solo temor a lo que ya ocurrió, en algun tiempo que no entra en los relojes. Lo escucho latir, reviviendose a si mismo todos los días, llenando el mundo de callejones sin salida. Veo tu infancia, cuento de terror decorado con mandarinas, y pienso que no aprendimos a querernos porque nunca supimos como construir un sueño real, porque nunca supimos vivirnos con amor.

viernes, 13 de septiembre de 2013

en algún punto del camino
se rompieron los carriles
y nos fuimos por rutas separadas
 
en algún punto del camino
no supimos como intercambiar emociones
y el mundo se partió en dos
 
en algún punto del camino,
dejamos de escucharnos
y ya no comprendi como no desdibujarme
 
en algún punto del camino
el mar se tiñio de colores amargos
y no supimos sostenernos la mirada
 
pero aprendí, alguna vez
por algún motivo triste,
que de los peores tragos
pueden salir las
más hermosas canciones
y que con un poco de amor
a veces, los universos
se reconstruyen.
 

sábado, 7 de septiembre de 2013

rutina frenética
plagada de vuelcos
y el intento fallido
de detener la vorágine
¿no ves que no hay tiempo para descansar?
es hora de vivir, de que cantemos
de que me cuentes tus temores
de que abra la baulera de deseos
y te muestre lo más hondo de mi ser.
no frenemos, no nos quedemos en silencio
que cuando la vida es movimiento
todos las maquinas se encienden
y empieza a funcionar el verdadero sentido
de haber nacido alguna vez.

si ayer fué la quietud
hoy es la locura
y no sé que sera
de los proximos días
pero el infierno siempre está al asecho
y llegó el momento de
pisar el escenario
y actuar.
(incluso sin saber que es lo que actuamos)

jueves, 5 de septiembre de 2013

un día
de repente te das cuenta
que siempre queremos volver a esos lugares
idealizados, donde fuimos felices
donde no importaba el tiempo,
donde amamos la vida.

y un día tambien descubris
que en los corazones llenos de amor
tambien hay lugar
para los odios y los rencores
más intensos
y en las almas más nobles y humanas
siempre hay tambien un guerrero imparable.

que bello es el mundo
cuando empezas a descubrir
su verdad.
quiero decirte, que un día voy a salir a la calle.
voy a cruzar la puerta, mantener los ojos abiertos
y mirar el cielo, con todo lo que esconde.
ese día, probablemente tenga ganas de llorar
y tambien de reirme a los gritos,
y de abrazar la vida con mucho amor.
 
quizás sea un día de sol
o quizás, llueva sin parar
pero voy a tolerar cualquiera de los dos escenarios
porque la vida a fin de cuentas
es eso.
es no saber con que te encontrás,
pero salir al jardín igual.
 
hace tanto tiempo que sueño con ese jardin
sueño con ver las flores crecer
y sentir el verde mojando mi piel.
tambien sueño con el cantar
de los pajaros que descansan en los arboles
y sueño, más timidamente
con bailar por todos lados,
mientras me das la mano y
y yo acepto tocarla, con todos los miedos del mundo.
 
en ese jardin, tambien hay
tierra mojada que ensucia todo
y tormentas que asfixian a las flores
y bichitos que se comen el sol
hay pozos que arruinan el paisaje
y seres humanos que en vez de darte la mano
te la escupen.
 
pero hay que salir al jardin alguna vez,
y reirse y llorar
y saber que lo que hay allá afuera
puede no parecerse en nada
a lo que no nos cansamos de imaginar.
 
quiero decirte, que un dia voy a salir a la calle
voy a cruzar la puerta, mantener los ojos abiertos
y respírar tan hondamente
que todo lo vivo
me va a dar la bienvenida.

lunes, 2 de septiembre de 2013

en los tiempos de la velocidad y el olvido,
no puedo encontrar nada más bello y  poético
que las calles de buenos aires con sus primaveras
con sus luces gastadas y su viento fugaz
voces que se alzan y cuentan historias
de viejos amores.

en los tiempos de la velocidad y el olvido,
no puedo encontrar nada más verdadero
que el teatro palpitando con su luz
mientras el vino se traga las dudas
y las inquietudes más insensatas de la humanidad.

en los tiempos de la velocidad y el olvido,
no puedo encontrar nada más simple
que las risas y las sombras
fundiendose en un escenario lleno de antiguos dolores.

en los tiempos de la velocidad y el olvido,
no puedo encontrar nada más conmovedor
que el viento y el arte
recorriendo la misma ruta
de claveles y lunas plateadas.

en los tiempos de la velocidad y el olvido,
no puedo encontrar nada más sutil
que esa mirada llena de vida
que baila con el sol
y canta las melodiías
que alguna vez, hace mucho tiempo,
encendieron la ciudad.

lunes, 12 de agosto de 2013

miércoles, 17 de julio de 2013

voy a hacerme un café
voy a llorar un ratito
y a pensar, otra vez,
que no sé como proceder.
voy a pensar que te miro
y me dan ganas de llorar más fuerte
pero todo ese dolor
no cabe en ningún lado
y no puedo transformarlo
por que los canals por
los cual podrá pasar
estan lleno de tensiones
y me hacen volar la cabeza
partirme el cuerpo
y no entender nada
estoy muy confundida
no quiero quedarme aca, triste
no quiero mirar para otro lado,
no quiero ir por un camino
que me apaga todos los días.

lunes, 15 de julio de 2013

de libertades que asfixian

Vos con tu mundo de opuestos, de clasificaciones y extremos irreconciliables. Con tus blancos y tus negros, con tus contradicciones irresolubles y tu universo de lógicas incuestionables. Vos, que racionalizas cada milimetro del mundo, que analizas cada detalle, buscando imperfecciones. Vos, con tus verdades indiscutibles, con tus saberes impenetrables. Vos, con esa forma de ir por la vida, me enloquecés. Me enfurecés, me desbordás.  Vos, con tus etiquetas y tus nominaciones, vas destruyendo libertades. Vas anulando cada impulso espoantaneo, cada intuición genuina.  Vos, con tus reglas y tus leyes, reducis el universo  a un círculo sin salida. Y tanto que me rebelé contra la estúpida idea de normalidad, y tanto que vos también te rebelaste, y terminamos reproduciendo esas ideologías  contra las cuales peleábamos. Vos, con tu obsesión por partir el mundo siempre en dos y tu incapacidad para tolerar lo desconcertante, lo heterogéneo. Vos, con tu habilidad nata para hacer de dos pasiones las tendencias más incompatibles de universo, me desgarraste. Y ahora estamos en una relación incomprensible. Vos, gritándome bien fuerte que ese es el único camino posible. Yo, gritándome a mi misma que no, que hay otras maneras, pero sin creermelo del todo. Vos, habitando mi cabeza, condenando mis sensaciones. Yo, luchando contra eso, intentando descubrir que es lo verdadero. Vos, bloqueándome todos los rumbos, yo, creyendoté y rebelandome al mismo tiempo.
Tanto hablar de la libertad, y terminamos encerrados entre cuatro paredes, creyendo que esa era la única ruta posible para llegar hacia ella. Tengo muchas ganas de gritarte que odio tus palabras. Y tengo también, muchas ganas de gritarme a mi misma que es inaceptable cuestionarlas.

sábado, 13 de julio de 2013

sin caminos para andar

Entre los mates que pasaban veia, por momentos, como las esperanzas de este mundo se iban apagando, como las canciones se quedaban sin ese impulse vital, como se secaban las emociones y todo se quedaba a oscuras. En el medio de tanto desconcierto, solo podia ver como las maravillas cotidianas son lo único que sostienen a millones de hombres y mujeres. Y que perderse en eso es la única forma de no perderse del todo.  Entre confusions propias, lágrimas de otros y un calor casi sofocante empecé a pensar que el mundo es un lugar para nadie. Es inhabitable. Cuando conoces su verdad, su lado más cruel, no hay lugar para quedarse. Es una guerra disfrazada de progreso, un vacío desgarrador que solo integra a quienes viven po si mismos, sin preguntarse nada, con el único objetivbo de ser felices. Y quizas no está tan mal después de todo. No digo nada concreto, porque son de esos momentos en los que no hay nada concreto en mi cabeza. Solo ganas de que haya un lugar para mi, y para todos los que me rodean, que no están en ningun lado, que caminan como muertos vivos por las calles. Y voy hacia allá, hacia ese camino. No por no haber tenido la posibilidad de participar de la vida, si no por haberme apropiado demasiado de ella. Demasiado digo, porque cuando se llaga al punto de ver que todo es una encrucijada sin salida,  que incluso la salvavción más utópica esta llena de agujeros,  ya no hay lugar donde vivir en paz. La vitalidad solo existe cerrando un poco los ojos, viviendo de ilusiones, o creyendo que por tener los ojos demasiado abiertos, ya no hay nada que nos pueda conmover.
El mundo es muy triste hoy. Y creo que lo seguirá siendo hasta el final.

miércoles, 10 de julio de 2013

-

la única manera de dejar
de ser ese laberinto sin luz
es volando lejos de tu ser
perderte entre nubes
que no dicen nada,
que no laten, que no viven
las encrucijadas pueden
resolverse
o puede evitarse
escapandose de todos los lugares
que te muestran esa encrucijada
(volviendote una sombra)

domingo, 7 de julio de 2013

-

no puedo evitar ser las dos caras
de la humanidad
la ciencia y al arte
lo racional y lo intuitivo
los esquemas me tranquilizan
pero tambien me limitan
hay pasiones que no entran
ni en teorías
ni en deducciones
ni en las reflexiones más profundas
simplemente están ahí
desafiando a todos aquellos
que se desesperan por calcular
cientificamente
cada milimetro del mundo.

-

ver lo más espantoso de la humanidad
mirar a los ojos al mounstro
que mueve al mundo
y temblar
y sentir que deseas
sentirte un poquito más humana
que todo se te fué de las manos
que querés cantar una canción
menos terrible, menos trágica
que necesitas de una primavera
con sol y poesía
y de la mano de alguien
que camine peleando batallas
pero tambien construyendo ilusiones

sábado, 6 de julio de 2013

-

de vuelta mi cuerpo
me devuelve un puñado
de cuchillos atravesando la piel
y no sé como decirle que pare,
que me mime un poco,
que no tod es tán terrible
estoy al borde del agujero
del cual no hay retorno
y en alguna parte de mi ser
conservo la esperanza
de que el escenario cambie
de recuperarme
de que volvamos a empezar
(dame esa oportunidad)

miércoles, 3 de julio de 2013

-

 la pregunta es porqué el odio tan voraz contra mi ser.
la pregunta es que tan terrorifica me considero, como para vivir repudiandome a mi misma. la pregunta es porque me condeno por deseos emociones y pensamientos que existen, que no pueden dejar de latir. la pregunta es porque no puedo ponerle un limite a esa parte de mi que es tan destructiva y tan no sé... ¿sadica? juro freud que entiendo cada vez más tus teorías, porque lo vivo en carne propia.  no quiero seguir alimentando esta forma de verme que me convierte en el peor de los mounstros, pero es inevitable... porque frenar esa mortificacion me hace sentir errada, equivocada. pero la verdad es que el motor de la vida es el deseo y el motor del cambio es el deseo de cambio, sin eso nada fluye y hoy mi deseo está en algún otro lugar. que quizas no sea el mejor (y ahi sumo motivos para odiarme más), pero que es la realidad. es mi realidad. ¿cuan imposible puede ser aceptarla y quererme un poco?
la guerra más violenta del universo, juro que está adentro mío.

lunes, 1 de julio de 2013

-

el dolor es vida
la duda, es vida
la desilusión incluso es vida
y también la ira
y las derrotas
todo
absolutamente
todo implica estar vivos
except esto
que es caminar
como un muerto
por la vida
con la sensacion
de no ser
y eso no es la peor parte
porque lo angustiante
es saber que no hay destino
no hay futuro viraje inesperado
no hay salida
la nada es para siempre
te juro que es así
(cuando el infierno es tu cabeza
no hay lugar a donde ir)

sábado, 29 de junio de 2013

soy una dicotomía con vida
siempre los dos extremos
y es que parece que es lo
correcto, lo indicado
como todo lo demás
que se supone que está bien
y ya no sé que es lo major
lo más conveniente
el camino que realmente
desemboca en el sol
solo sé que ya no quiero
vivir pensando
si no más bien
dejarme llevar por las pasiones
que a fin de cuentas
son el motor de las decisions
más acertadas
de la vida.

viernes, 28 de junio de 2013

solo vengo a decir
que espero ese futuro
en el cual mire para atras
y me ría de mi
de este infierno que
no se como deconstruir
de esta teleraña mental, emocional, corporal
de mis ganas de llorar cada cinco minutos
de mis ganas de vivir sepultadas en la tierra
de mi inmovilidad
de mi crisis
de mi mundo derrumbado.
por favor, que ese día sea cercano,
que tengo ganas de sentirme
viva
de nuevo.

domingo, 12 de mayo de 2013




Si alguna vez, alguien se animara a cruzar las fronteras, a atravesar los jardines que brillan y florecen, se encontraría con agujeros y mounstros. Las tierras devastadas, los pantanos y las sombras, suelen estar rodeadas de flores y soles, de aires primaverales. A simple vista, en la distancia e incluso estando muy cerca, lo único que puede percibirse es un terreno plagado de cristales y estrellas, de rosas y orquídeas, de vientos livianos y paisajes armónicos. Se escuchan melodías dulces y voces sutiles, claras, angelicales. Se ven destellos, corrientes de aire que viajan persiguiendo luciérnagas, mariposas.         Podría tratarse de un cuento de hadas que se congela en ese momento inicial en el que todo está equilibrado. Cada pieza ocupa su lugar, configurando una escena impecable, artesanal, inalterable. Instante homogéneo, donde todo fluye y se deshace en un punto único. Ilusiones latiendo, volviéndose reales, posibles. Retrato de una utopía inhumana que se burla de los límites de la imaginación.
Pero tan pronto como se traspasa ese campo celestial, tan pronto como se deja atrás la luz, la claridad y el orden, aparecen las miradas hirientes, crueles, oscuras. Miradas que aniquilan cualquier atisbo de armonía, de belleza, de union. Las miradasdel fondo del jardín solamente rompen, quiebran, destruyen y fragmentan. Están hechas de juicios, de reproches, de amenazas y demandas. De deseos voraces y exigencias insensatas. Son fantasmas agrupados, esperando cualquier oportunidad para salir y arrasar con todo lo que haya alrededor. Son vacíos, fracasos, heridas que nunca se cierran y que arden y queman. Son susurros que no se entienden, imprecisos, confusos. Son también gritos desgarradores que aturden. Fuego que avanza en todas las direcciones, extendiéndose hacia cualquier punto y tiñendo cada paisaje de una tonalidad oscura y nostálgica. Tiene la fuerza necesaria para atravesar y derrumbar paredes, para mezclarse con las melodías ármonicas y las flores poéticas. Pero eso, nunca sucede. El jardin de rosas sigue cubriendo, envolviendo, disfrazando, el bosque sombrío. Las luces tapan, ocultan los incendios, que terminan existiendo siempre en un mismo lugar, repitiéndose sin transformarse en nada. Los mundos aparecen siempre separados por muros invisibles, por reglas que no tienen palabras, que no pueden enunciarse. Son dos extremos que no saben mirarse a los ojos, que nunca se vieron la cara. 

jueves, 25 de abril de 2013

crisis cíclicas, repetitivas
que parecen distintas pero no
y que conducen a la irrefutable conclusión
de que en mí coexisten
dos tendencias, dos ¿instintos?
que se pelean entre sí,
se intentan destruir, aniquilar,
se imponen y se instalan
para anunciar una aparente victoria
que en realidad nunca llega
nunca se llega ni al final de la guerra
ni a la conciliación
es guerra constante
y yo no puedo deshacerme de ninguno
porque siempre, siempre vuelven
 de alguna forma nueva, extraña
pero vuelven y otra vez estoy partida en dos.
(leí por ahí, en un texto de la facultad,
hablar de dos polos indialectizables
y por algún motivo esa palabra no para 
de resonar en mi cabeza)
necesitaría algún tipo de síntesis, 
pero me resulta inalcanzable.
(seguiremos siendo dos
por un rato más)


domingo, 21 de abril de 2013

abrir los ojos puede destruirte
o presentarte el desafío 
más emocionante del mundo
en realidad, lo que creo es que
abrir los ojos
solo consigue que estés en el medio
de esos dos opuestos, para siempre

pensamos tanto que parecemos casi iluminados, con respuestas ante cualquier problema, con soluciones profundas y definitivas, con planteos que descolocan y rompen los imaginarios más naturalizados. y entonces deberíamos sentirnos héroes  salvadores, no sé, algo importante. pero no, me siento un poco inútil (muy inútil a veces) porque de tanto pensar nunca se puede hacer nada porque todos es más complejo de lo que parece y porque entonces hagamos otro análisis y después discutimos si es necesario un análisis más o si podes empezar a ¿que?
y ya siento que estoy dando vueltas sobre aire que no se mueve y que tampoco mueve a lo que lo rodea. y entonces quiero mostrarte cuan terrible es todo, y cuan hermoso sería si fuese de otra manera, pero no hago más que enredarme en un sin fin de preguntas que generan más preguntas, que nadie entiende, que son hechas con signos de otros universos y que a fin de cuentas me marean más de lo que me esclarecen.
y lo peor de todo es que son esas preguntas las que te sostienen, son esas verdades las que te calman y son esas apuestas las que te motivan. (Y entonces si movés algo, una sola pieza, si haces un mínimo agujerito, entonces se derrumba todo y sentis un vacío tan desgarrador, tan conmovedor y tan violento que no sabés para donde ir)
¡contame alguna historia, decime algún secreto, dame alguna clave de algo, y jurame que esta vez es verdad, que puedo confiar ciegamente en eso, que nada de lo que pase me va a hacer dudar!

miércoles, 6 de marzo de 2013

a veces me acusan 
de centrista
yo les digo, les explico
que en realidad
no soy centrista
¡soy dialectica!
pero en el fondo es verdad
soy centrista
y un poquito posmoderna
y odio tomar decisiones
y posiciones
y siempre siempre siempre
veo todos los colores
que nadie quiere ver.

voy de una orilla a la otra
sin saber donde anclar
me siento un rato
a mirar el sol
a escuchar el mar
a hablarle al mundo
pero después me tengo que sumergir de nuevo
porque hay algo (todo?)
que me inquieta
y aunque SÉ
que esta es la orilla correcta
tambien sé
que es tan cerradamente correcta
que va contra mi propia naturaleza
que probablemente sea bastante ¿incorrecta?
fuck.

jueves, 28 de febrero de 2013


Ellas hablan todas juntas y se ríen y no se miran. En realidad lo que miran es el reflejo que ven de sí mismas. Buscan en otros ojos, en otras caras. Esperan encontrarse en los comentarios, en los gestos de las demás. No escuchan, no saben de que se trata todo eso, no tienen idea de que están hablando. No sé dan cuenta que en realidad, están viviendo. Brillan, esperan brillar y muestran su esplendor, enumeran sus habilidades, se creen estrellas, soles, universos completos. Intentan atraer con sus uñas fluor y sus jeans rotos. Muestran, exponen, sus historias interesantes únicas envidiables y esperan a ver la reacción de las otras espectadoras. Actúan obras de libretos ya estrenadas, ya ensayadas, ya interpretadas, y no dejan de mirar al público ni por un momento por que es para ellos que encarnan los papeles. Son rebeldes y extrañas y poco convencionales y desconcertantes. O aspiran a serlo. Comen chicles y miran sus blackberrys todo el tiempo para no perderse de su próxima mención en twitter. Se ríen sin saber de que se están riendo, y exageran las expresiones para que toda la escena, por más simple y cotidiana que sea, parezca digna de admirar por cualquiera que les pase por al lado. Buscan a otros para contarles con sus cuerpos y sus palabras lo emocionante que es la vida cuando uno es como ellas. Y a veces lloran en secreto –pero muy en secreto. Porque de repente piensan que no están seguras de que es lo que son, lo que quieren, lo que sueñan. Porque viven para mostrarle a los espejos su belleza y para encontrar un lugar en el hostil y atractivo mundo actual. No se conocen y no se quieren conocer, pero juntas son las imparables y competitivas adolescentes que dedican toda su energía a llegar a ser la persona más normal y la más anormal del planeta. Porque todavía no saben bien en cual de los dos roles se sienten más cómodas. Pero no importa que pase en sus vidas, cuan magnifico sea lo que suceda, mientras cuenten con la capacidad de convertir cualquier hecho en una anécdota irrepetible. Juegan todos los días la misma carrera. Y todos los días ganan. Y todos los días pierden. 

lunes, 25 de febrero de 2013


Del otro lado de la luna hay un universo que no tiene luz. Lo construyeron para que todos puedan ir a llorar. Es una especie de deserto. No tiene nada. Ni aire. Una va, se sienta en el vacío y escupe muchas emociones. Escribe cuentos con las historias más terribles y compone canciones con sombras y fantasmas. Pinta paisajes que probablemente no se parezcan en nada a la realidad. Paisajes de colores oscuros y rostros desfigurados, maltratados por la vida. Paisajes con tormentas que nunca paran, con soles quemados y mariposas muertas. En ese lugar, respirar duele. Y moverse produce una especie de desmayo, de desfallecimiento instantáneo. Todo es catastrófico. Se parece a una guerra entre silencios, a una batalla de vida o muerte, pero interpretada por mounstros. Los que alguna vez fueron, los que alguna vez se perdieron en esos laberintos, dicen que vivir ahí es tan insoportable que uno termina deseando la muerte. Porque se condensan las tragedias de toda la humanidad, las desgracias más desgarradoras. La piel se desintegra, porque todo quema. Ni el sol con su capacidad de incendiar el aire, ni las lluvias más violentas, podrían destruir y aniquilar con tanta intensidad como ese lugar.
La mayoría de sus habitantes fueron por curiosidad, por su profunda atracción hacia lo oscuro y lo místico, por su aburrimiento o por su inhabilidad para vivir en el mundo corriente. Pero nunca más salieron. Nunca más volvieron. Están atrapados en esas redes, están flotando entre poemas de poetas muertos, entre figuras sin luz, entre  aguas estancadas. En el universo de las sombras no hay tiempo. Todo es eterno. Y por eso nada de lo que empieza termina. Las cosas son para siempre. El dolor es inmune a cualquier movimiento. Porque no hay movimientos. Nunca. Todo es estático, inmutable. Lo único que se mueve, lo único que nunca deja de fluir, son los pensamientos. Lo único que podemos hacer acá es pensar y sentir. Estamos quietos, atados de pies y manos, condenados. Pero lo que verdaderamente nos mata, lo que verdaderamente nos condena, es que nuestras cabezas estén vivas. Mientras los cuerpos se mueren y se diluyen en nada, seguimos experimentando las sensaciones más contradictorias y conmovedoras que un ser humano puede conocer. Estamos vivos y es eso, lo que convierte este lugar en el infierno 

fantasmas de la luz


Estamos debajo de la tierra, donde ya no queda vida. Estamos escondidos donde no llega la luz, ni la libertad. En ese hueco sin aire y sin color. Te veo parpadear, te veo escupir mariposas y perseguir fantasmas. Estás asustado, te tiemblan los ojos y las manos y en lo único que pienso es en como devoraría tus miedos para convertirlos en estrellas y carnavales. Transformaría tus penas en sauces, en soles, en pétalos despiertos. Me hundiría en lo más profundo de los mares y enterraría a todos los demonios y a todas las luciérnagas. Somos muñecos partidos en mil pedazos, con tinieblas atravesando los muros, con mounstros tocando la puerta. Ellos viven en nuestros cuerpos todos los días, pero solo se despiertan cuando llueve, cuando sale el sol y cuando no pasa nada. Laten y gritan y murmuran y se callan. Se esconden, aparecen, te arrancan los recuerdos y te dejan desmayado. Una vez, mientras brillaba el mundo, me animé a hablarles. Les pedí que se fueran, que corrieran hacia el sur y borraran todas las marcas. No me hicieron caso. Volvieron a nacer, se multiplicaron, quemaron la tierra, vaciaron los ríos y se robaron el sol. Sin pedir permiso, sin sentir culpa, sin perder las fuerzas. Matan a la humanidad todos los días, se burlan, se ríen. Sueltan carcajadas oscuras, pintan lunas de cólera y violencia. Te miran a los ojos, te cuentan historias de terror, te revelan secretos mudos y después desaparecen. El mundo las reabsorbe, las guarda por un rato, los hace dormir. Hasta que un día suena de nuevo la música, se escuchan los dolores, se ven las heridas, y entonces despiertan. Te atacan, te envuelven, te congelan. Y así es como permanecés: congelado, en un movimiento que no empieza nunca, contando números que nadie conoce y esperando a que algún día, un rayo de luz te saque del laberinto invisible. Te rescate, te preste un color y te deje respirar por última vez.




domingo, 24 de febrero de 2013

a veces reflexiono
y llego a la conclusión de que
me tengo que dejar de joder
con querer ser lo que no soy
es irreversible
ya está
soy una neurótica soñadora
muerta de miedo que lo único
que puede hacer bien
es escribir
asique mejor
dedicarme a escribir 
la mejor novela del mundo
que estar intentando
vivir una vida normal.

Mirar para arriba tanto tiempo es perjudicial para la salud, escuché por ahí. Y sí, ¿como no va a serlo? Si te agujeréa el cuerpo y te rompe en dos. Yo conozco mucho de esos cuentos, de esos relatos en los que las criaturas del bosque y del desierto viven para idealizar el cielo y mirarlo sin parar todos los días del mundo. Sé trata de dos planetas escindidos en donde las sombras y las luces están tan divididas que ni si quiera se conocen entre sí. Yo conozco de esas tardes de sol y también de las tardes de lluvia en las que tanto la oscuridad como la luz parecen ser lo más profundo y conmovedor, lo inalcanzable. Yo conozco a esos humanos que están tan enterrados que lo único que pueden ver son las golondinas y las gaviotas y las águilas cortando el aire, llenas de vida y de memorias. Y que sueñan cada noche con estar allá arriba, donde está lo verdadero, donde se vive. Pero no son ni mariposas ni luciérnagas y se hunden cada día más, desdoblando su existencia, fragmentandola. Yo conozco de esos mitos en los que todos los sueños quedan amarrados al cielo y todos los hechos reales quedan sepultados en el suelo. Son bichos que sueñan con vivir entre rayos de luz y gotas de agua, y movimientos y libertades y transformaciones, pero lamentablemente viven entre hormigas, sin poder moverse, tratando de dejar alguna huella, de que alguien alguna vez sepa que están ahí, respirando.
en los sueños todo parece tan fácil
y fluido y espontaneo
casi automático
pero la realidad es la otra cara
de esos escenarios
y entonces todo duele
y te desgarra
y te limita
y te desborda
y nunca termina de ocurrir nada.

lunes, 28 de enero de 2013

memorias de cuando
tomaba tés en verano y pensaba
que no existía nada más hermoso
que los ciclos de la naturaleza y las estaciones de tren
de cuando no me salían las palabras,
y se morían las canciones
y los barcos pasaban sin que pudiera
subirme a ninguno
(memorias de cuando moverse era una utopía
de cuando viajar al sur dolía en el cuerpo)

lunes, 21 de enero de 2013

sentir la angustia
y mirar para otro lado
solo hace que el monstruo
siga creciendo
y se vuelva cada vez
más innombrable
(mirarlo a los ojos duele, 
pero al menos hace que 
lentamente se deshaga
o que se transforme
en palabras tristes)

miércoles, 16 de enero de 2013


a veces me pregunto para que 
me meto tanto en las raices
si después no puedo salir
y quedo atrapada donde
corren las aguas estancadas
donde no hay luz
donde todo duele
donde hay silencios inmortales
y donde estar con los ojos abiertos
significa
mirar lo más terrible,
lo más triste,
lo más trágico
que tiene la vida.
En los veranos las cosas se callan. Y hablan otras, las que nunca hablaron. Hay confesiones, preguntas, crisis, florecimientos.
En los veranos hay ríos y atardeceres, soles que se van del cielo, lluvias que pasan dejando olor a invierno. Incluso cuando el calor traspasa los cuerpos.
En los veranos hay carcajadas que no tienen ninguna lógica  pero existen continuamente, como una secuencia de delirios y colores sin palabras.
En los veranos hay fuego, hay bosque. Espejos de luz, agua salada y dulce. Hay música de todo los lugares y los ritmos. Y hay historias que se van escribiendo muy de repente, sin tiempo para que uno sepa que las está escribiendo.
Veo tantos matices y siento tantas vueltas, que no puedo ver ninguno. Son flujos que se fugan sin que los llegue a atrapar. Pero llevan adentro tantas guerras y tantas primaveras; tantas locuras y tantos puentes de mar. Son cristales que están a punto de estallar pero que no estallan nunca. 
No sé si reírme con todas mis fuerzas o llorar de la forma más trágica que el ser humano puede conocer. Es todo terrible y maravilloso a la vez. La vida me asusta y me fascina con la misma fuerza, y no puedo terminar de decidir sin devorar el mundo o dejar que me devore a mí.

viernes, 11 de enero de 2013

Cantás y me partís el cuerpo. Vas recorriendo jardines llenos de miedos, de flores, de estrellas. Se mezclan los silencios, las culpas, las raíces y los ríos. Todo se vuelve el mismo cuento, se transforma en algo que nadie quiere ver. Agarrás una de esos pétalos y sacás canciones, las haces volar y después volvés a sumergirte en lo profundo. No entiendo como es que vivís en tantos mundos a la vez, no entiendo como es que tocas el sol estando enterrado hasta el cuello. Pero lo haces y tu locura me convierte en un sueño deteriorado y fugaz. Soy la otra cara de la libertad, el veneno inyectado en el aire, los vuelos que no supimos tomar. 
(Cuando te despertás, soy movimiento. Me activo, nazco, potencio mi vitalidad y te toco el alma. Te arranco los ojos, me los guardo, los decoro, les pongo magia y me miro, para poder verme brillar algún día del verano)
Sos peligroso porque tus alas no me arrastran, me condenan. Te veo atravesando remolinos, peleando batallas, conquistando tierras llenas de luz. Y yo sigo quieta, respirando el aire oxidado que desprendes, asfixiándome de tanto encierro. Las cadenas son tan resistentes como invisibles y por algún motivo no logro romperlas ni siquiera con todas las pasiones del mundo. Vivo encandilada por los truenos, por los rayos, por las lluvias y el mar. Pero no me muevo. Todavía no aprendí a moverme sin sentir que cada paso es la prueba más difícil de mi vida.
(Prestame tus alas por favor, que por un rato me gustaría saber que se siente ser libre, pisar firme, caminar ligero y no mirar alrededor. 
Prestame tus alas por favor, que quisiera conocer otros planetas sin tener que imaginármelos.
Prestame tus alas por favor, que si no despego voy a terminar sepultada en donde ya no hay nada más que horror)