sábado, 9 de junio de 2012

no puedo deshacerme de mi. y si, no soy nada específicamente, soy todo a medias con profundidad. 
medio hippie, invitame a una guitarreada y cantemos hasta el final, mientras tomamos unos mates vestidos con esos poulóveres del norte que me recuerdan que ese SI era mi lugar en el mundo
me prendo a un fogón mientras tomamos algo y terminamos un poco mareados, riendonos de cualquier cosa, y sin ganas de seguir careteandola.
soy la bohemia medio exagerada que puede estar veinticuatro horas seguidas escribendo un poema o leyendo cuentos. reflexionando sobre una sola canción que en realidad no dice ada de lo que uno quiere interpretar. me sentaría en un bar con muchas bufandas, un cafe y un libro de algun filosofo, para ponerme a discutir sobre que carajo es la libertad. 
iría por la vida recorriendo centros culturales sin quedarme en ninguno, hablando con cualquier persona que tenga la palabra arte tatuada en el inconsciente. mirando como pinta el de allá, escuchando el relato del otro, y perdiéndome en canciones que pueden ir desde un tango hasta un merengue que te alegró el día. 
me cabería ser vegetariana, porque pobres animalitos, siento mucha culpa cuando me clavo una hamburguesa mientras miro a mi perra. no sé, no es lindo. yo recorrería todo latinoamerica apropiándome de diez culturas a la vez, conociendo las historias y los mitos.
le preguntaría a cualquier persona que se me cruce de que signo es, y cual es su ascendente porque aunque no entiendo mucho del tema la astrología es simplemente genial. y aunque soy atea y no creo en muchas cosas sobrenaturales, hay algo en esos mundos que me atrae demasiado.
me quedaría horas y horas gritando en una plaza, con gente que grita lo mismo, hasta que la revolución empiece a estar más cerca. hasta que el mundo empiece a cambiar. 
y otra cosa que haría es subirme a un escenario y no bajar nunca más. ser muchos personajes, o elegir uno y quedarme con él para siempre. mientras intentamos construir todo ese subtexto, todo eso que nunca dijeron, todo eso que le da sentido a ese guión que tenemos que presentar.
al mismo tiempo, creo que podría escucharte y escucharte, si a vos, siempre a vos, a la misma persona, hasta entender y hacerte entender porque las cosas son de esa manera y porque sos eso que hoy conoces. me perdería investigando el inconsciente y los sueños y los juegos y todo eso que nos excede como seres humanos racionales.
y sobre todo, jugaría con él, con ella, con esos que por esas cosas de la vida (por este sistema de mierda) nacieron creyendo que en la vida no existe tal cosa llamada placer. 
no entiendo muy bien como hacer para satisfacer todas mis pasiones. cambiar el mundo, mientras intento vivir en él. no se, no entiendo nada. es todo muy complicado. 


domingo, 3 de junio de 2012

Es tan transparente, que me vuelve esquizofrénica. Si, es la psicosis, la alucinación. De ver hilos por todos lados, y girar la cabeza para no verlos más. Me enriedo entre cadenas impalpables, me atragando con filos ilusorios. Vos, que sos todo eso, me amenazas a cada rato. Escapar sería desafiarte demasiado, mejor me quedo de pie, mirando como las redes hacen mitosis, como el mundo no para de correr. Me enfurece el encierro, y cuando intento perforar alguna que otra superficie, los cuchillos de hielo se vuelven contra mí. Entonces decrezco unos centímetros, y las telas se amoldan al espacio; llenan los vacíos. Y asi funcionamos vos y yo; tu capacidad para deteriorar mis pasiones, mi vulnerabilidad y mi indefensión ante tus iniciativas. Me encanta porque cada movimiento mío implica uno tuyo, y cada reacción tuya implica un nuevo intento mío. Somos como una pulseada que late, siempre reaccionando al otro. Pero todos esos juegos llevan al mismo resultado, y a veces, cuando estoy un poquito más viva, eso me empieza a parecer injusto.
Y esos días, (no sé porque, pero hagamos de cuenta que es por algo) mi potencia es tanta que tus hilos no pueden ni empezar a existir. Y no estás. Y no me acuerdo mucho de vos; de hecho, soy yo la que va colonizando el mundo. Me trago algunos árboles, invado los prados más turbios, y me apropio de planetas como Urano. Se invierten las ecuaciones, y lo no-yo tiene que reaccionar a lo yo. Yo soy la que avanza, lo demás es lo que se acomoda. Hay días en que la linea de acción me pertenece un poco, y entonces me muevo demasiado, y vos no estás más. Los fantasmas tienen ese beneficio: pueden volver a su punto de partida, pueden desexistir. 
si actuar es como vivir
y nos encontramos con los mismos limites
y si la libertad o existe siempre o no existe en ningún lugar


y si las vitalidades se despiertan todas juntas
entonces, es un solo camino
(el de destruir munditos de mentira,
el de salir del hueco voraz)


domingo, 27 de mayo de 2012

el problema es que el mundo no deja de girar para escucharte llorar
y el otro problema es que la escritura no transforma la realidad
de hecho, ni siquiera la toca.

sábado, 26 de mayo de 2012

ojala no me desintegrara así, ojala existieran puntos de apoyo. 
ojala los silencios se derritieran un poco, ojala supiera como atravesar paredes
caer indefinidamente, deambular por pantanos de sol.
que alivio sería dejar de ser por un rato.
si no hay adentro, nunca va a haber afuera.
(y hoy no hay ninguno)


domingo, 20 de mayo de 2012

té con canela, confusiones artificiales
acordes entre rockeros y melódicos
un libro, que leo tres veces por día
y tu voz.
que solo sirve para recordarme
que sigo quieta en el mismo lugar
ir del miedo a la acción
que movimiento vertiginoso
salir de ese lugar, 
romper ese silencio

(no sé si sabías pero pasándote el mate te pasé toda mi historia
y te expulsé mis penas, y te pedí un favor, y me rendí)

cuantas cosas pasan cuando no pasa nada
la rutina es una secuencia de derrotas y reflexiones
los papeles andan sueltos pero todos revueltos
y te miro sin mirar
y cambio de pincel
los cafés ya no alivian
los sahumerios no relajan
¿cuando voy a poder interrumpir tu ritmo?
 invadir universos ajenos 
 y existir en algún lugar
...
(cadenas invisibles envueltas en aluminio,
arte acumulado en el fondo del placard)


domingo, 6 de mayo de 2012

Yo me bajo de este tren. Yo no sigo, yo cristalizo un poco el tiempo del reloj de los planetas y aprovecho para dejar de estar. Yo me desvío, me pierdo en un andén que no se mueve. Y no me muevo, no me muevo más en esa dirección. Vos seguís, viajas tan lejos, que me siento un poco muda, un poco quieta, un poco congelada en los cambios. Si subo y me bajo todo el tiempo, no llego a ningún lugar, ya no entiendo de velocidad, de sensaciones intensas, de ir lejos, de avanzar. Las vidas entrelazadas siguen caminando, o siendo caminadas por las ruedas de un ferrocarril que nunca se detiene. Y pierdo tanto tiempo decidiendo, que vivo de andenes y bancos de plaza vacíos. De caminatas en vías abandonadas, de escaleras que suben y bajan pero no aprendieron a hacer otra cosa. Yo no irrumpo en tu vagón, yo no me quedo en ese asiento. Yo camino y vuelo, para después volver a caminar. Yo me bajo de este trén, su recorrido no me pertenece. También me bajo del otro tren, y del que sigue. Me voy de todos lados, estoy en todos lados. Te presto una reflexión, te robo alguna risa medio encubridora, te contagio con esas lágrimas de historias contenidas, y después me voy. Vos me encontrás cuando ya no estoy mirándote, y te vuelvo a ver cuando ya no estás. Te pido perdón, no escucho tu respuesta. Me contás un secreto y lo guardo hasta el punto de no nombrártelo ni a vos. Yo me mimetizo con los vagones azules, y también con los rojos. Me sensibiliza el paisaje de gaviotas instintivas, me apasiona la quietud de la noche nevada, y me pierdo entre las luces de esa droga multicolor. Yo estoy al mismo tiempo en todos lados, y a veces, no estoy en ninguno.  Yo quiero subirme a todos los trenes. Yo quiero subirme a algún tren.