ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada
(A. Pizarnik)
I
Los volcanes submarinos son fisuras en la superficie de la Tierra ubicadas bajo el nivel del mar. En algunas ocasiones y bajo determinadas condiciones ambientales, pueden entrar en erupción desprendiendo de si mismos un manto de magma. El magma, a una temperatura que ningún ser humano podría soportar, choca con el agua y en consecuencia acaba cristalizándose dando lugar a una especie de roca. Se trata de uno de los tantos fenómenos naturales que existen y se sostienen sin que podamos ser parte de ellos, sin que podamos intervenirlos. A cinco mil metros de profundidad, donde no hay ni siquiera un residuo de la luz solar, viven, continuamente, más especies de las que el hombre puede imaginar. Ecosistemas enteros desarrollandosé en la oscuridad más absoluta del universo. Su supervivencia se debe, precisamente, al magma volcánico. Fuentes hidrotermales garantizando la vida de seres submarinos que no necesitan del calor ni la luz del sol. Un mundo de criaturas completamente independientes de aquello que la humanidad considera como el motor de la vida. Materia viva completamente desconocida e inaccesible para el hombre. O accesible solo a la mirada. El hombre, con su soberbia, con su necia pretención de entenderlo todo, solo puede mirar. ¿Cómo se siente solo mirar? ¿Cómo se siente mirar y no entender lo que se está viendo? ¿Como se siente no poder ponerle nombre a lo que se está viendo? El mundo nos desbordó una vez más.
II
El problema de la oscuridad, no es la falta de luz. El problema de la oscuridad, es el tiempo que tardan los ojos en acostumbrarse, a esa oscuridad. Tiempo-vacío, tiempo-desorden, tiempo anti humano. Y mientras tanto ¿Qué? Mientras la espera se despliega, mientras la realidad es un caos salvaje ¿Qué? Nada. La nada, la sensación más temida por el alma humano. El caos, el mounstro más repudiado por la razón. El sin-sentido, la experiencia más desconcertante para un cuerpo con vida. Realidad devenida impresión surrealista. El fantasma de todos los vivos.
III
“No llegues al fondo, de ahi no se vuelve” decía una voz en mi infancia. “No dejes que vean tu lado fallado, eso te convertiría en un insecto paradigma del espanto” decían muchas voces, en mi infancia- Infancia mitad real-mitad onírica, pero infancia al fin. “La falla es lo único humano del ser humano” dice una nueva voz, mucho más madura. “Falla punto constitutivo del ser” dicen los psicoanalistas que invaden las facultades del mundo. Somos falla. Siempre auténtica, siempre singular, siempre propia. Pero todos somos procesos fallados- Fallidos. Nunca lo necesario, nunca lo justo, nunca lo suficiente. Lo que sobró, que faltó, lo que estuvo de más, lo que debía haber sido. Lo que solo tienen otros, lo que me perturba, de otros. Falla motor del arte. Poesía fruto de la semilla fallada del ciclo vital. La desgarradura que todos tenemos, dice Pizarnik, en uno de sus poemas tambien fallados. Y el dolor. La forma de experimentar la falla es el dolor. El dolor ¿no te hace sentir más cerca de la humanidad?
IV
Un jardín de espinas que cubre todo el campo visual. Todas filosas, todas extensas, todas en posición de ataque. Un colibrí intentando sobrevivir. Si logras atravesar el primer año sin morir, eso quiere decir que fuiste muy valiente. Muchos colibríes mueren en sus primeros meses. Son muy vulnerables a la vida. ¿Quién no lo es?
Un jardín de primaveras que cubre todo el campo visual. Mariposas navegando el aire. Luciernagas burlándose del hechizo nocturno “Solo saldrás cuando la última luz se haya apagado” ¿Quién lo dijo? Preguntó la más rebelde. Las cadenas se rompen. Rebelión en el parque.
Un jardín de mosquitos indica el comienzo del verano. Solsticio sagrado de los amores húmedos. El carrusel vuelve a arrancar. Todas las canciones se cantan a si mismas para aprender a escucharse. Un maniquí hecho de pájaros ancestrales. El canto de lo que abrieron los ojos. La magia sucede.
Un jardín de sombras transformadas en libertad. En lo más subterráneo del pozo, la materia prima para la génesis del movimiento Serse fiel. Con lo oscuro, construir un sistema de luz propio. Luz no sol-autoreferencial. Luz no racionalizable denominador comun de todos los mitos. Luz no el eje del universo conocido tomado como universo universal. La luz, en las profundidades del mar, donde no llegan tus ojos, no proviene del sol, si no de la lava volcánica. De ese fuego, dos posibilidades: La destrucción (de uno, del mundo), o la vida, expandiéndose. “El fondo del mar se rehace continuamente” dice un científico intentando explicar lo inexplicable. Yo me rehago con mi propio fondo. Oscuridad avanzando hacia lo infinitamente inconcluso. Derramándo mi falla humana extiendo mi pulso vital.
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