lunes, 1 de julio de 2013

-

el dolor es vida
la duda, es vida
la desilusión incluso es vida
y también la ira
y las derrotas
todo
absolutamente
todo implica estar vivos
except esto
que es caminar
como un muerto
por la vida
con la sensacion
de no ser
y eso no es la peor parte
porque lo angustiante
es saber que no hay destino
no hay futuro viraje inesperado
no hay salida
la nada es para siempre
te juro que es así
(cuando el infierno es tu cabeza
no hay lugar a donde ir)

sábado, 29 de junio de 2013

soy una dicotomía con vida
siempre los dos extremos
y es que parece que es lo
correcto, lo indicado
como todo lo demás
que se supone que está bien
y ya no sé que es lo major
lo más conveniente
el camino que realmente
desemboca en el sol
solo sé que ya no quiero
vivir pensando
si no más bien
dejarme llevar por las pasiones
que a fin de cuentas
son el motor de las decisions
más acertadas
de la vida.

viernes, 28 de junio de 2013

solo vengo a decir
que espero ese futuro
en el cual mire para atras
y me ría de mi
de este infierno que
no se como deconstruir
de esta teleraña mental, emocional, corporal
de mis ganas de llorar cada cinco minutos
de mis ganas de vivir sepultadas en la tierra
de mi inmovilidad
de mi crisis
de mi mundo derrumbado.
por favor, que ese día sea cercano,
que tengo ganas de sentirme
viva
de nuevo.

domingo, 12 de mayo de 2013




Si alguna vez, alguien se animara a cruzar las fronteras, a atravesar los jardines que brillan y florecen, se encontraría con agujeros y mounstros. Las tierras devastadas, los pantanos y las sombras, suelen estar rodeadas de flores y soles, de aires primaverales. A simple vista, en la distancia e incluso estando muy cerca, lo único que puede percibirse es un terreno plagado de cristales y estrellas, de rosas y orquídeas, de vientos livianos y paisajes armónicos. Se escuchan melodías dulces y voces sutiles, claras, angelicales. Se ven destellos, corrientes de aire que viajan persiguiendo luciérnagas, mariposas.         Podría tratarse de un cuento de hadas que se congela en ese momento inicial en el que todo está equilibrado. Cada pieza ocupa su lugar, configurando una escena impecable, artesanal, inalterable. Instante homogéneo, donde todo fluye y se deshace en un punto único. Ilusiones latiendo, volviéndose reales, posibles. Retrato de una utopía inhumana que se burla de los límites de la imaginación.
Pero tan pronto como se traspasa ese campo celestial, tan pronto como se deja atrás la luz, la claridad y el orden, aparecen las miradas hirientes, crueles, oscuras. Miradas que aniquilan cualquier atisbo de armonía, de belleza, de union. Las miradasdel fondo del jardín solamente rompen, quiebran, destruyen y fragmentan. Están hechas de juicios, de reproches, de amenazas y demandas. De deseos voraces y exigencias insensatas. Son fantasmas agrupados, esperando cualquier oportunidad para salir y arrasar con todo lo que haya alrededor. Son vacíos, fracasos, heridas que nunca se cierran y que arden y queman. Son susurros que no se entienden, imprecisos, confusos. Son también gritos desgarradores que aturden. Fuego que avanza en todas las direcciones, extendiéndose hacia cualquier punto y tiñendo cada paisaje de una tonalidad oscura y nostálgica. Tiene la fuerza necesaria para atravesar y derrumbar paredes, para mezclarse con las melodías ármonicas y las flores poéticas. Pero eso, nunca sucede. El jardin de rosas sigue cubriendo, envolviendo, disfrazando, el bosque sombrío. Las luces tapan, ocultan los incendios, que terminan existiendo siempre en un mismo lugar, repitiéndose sin transformarse en nada. Los mundos aparecen siempre separados por muros invisibles, por reglas que no tienen palabras, que no pueden enunciarse. Son dos extremos que no saben mirarse a los ojos, que nunca se vieron la cara. 

jueves, 25 de abril de 2013

crisis cíclicas, repetitivas
que parecen distintas pero no
y que conducen a la irrefutable conclusión
de que en mí coexisten
dos tendencias, dos ¿instintos?
que se pelean entre sí,
se intentan destruir, aniquilar,
se imponen y se instalan
para anunciar una aparente victoria
que en realidad nunca llega
nunca se llega ni al final de la guerra
ni a la conciliación
es guerra constante
y yo no puedo deshacerme de ninguno
porque siempre, siempre vuelven
 de alguna forma nueva, extraña
pero vuelven y otra vez estoy partida en dos.
(leí por ahí, en un texto de la facultad,
hablar de dos polos indialectizables
y por algún motivo esa palabra no para 
de resonar en mi cabeza)
necesitaría algún tipo de síntesis, 
pero me resulta inalcanzable.
(seguiremos siendo dos
por un rato más)


domingo, 21 de abril de 2013

abrir los ojos puede destruirte
o presentarte el desafío 
más emocionante del mundo
en realidad, lo que creo es que
abrir los ojos
solo consigue que estés en el medio
de esos dos opuestos, para siempre

pensamos tanto que parecemos casi iluminados, con respuestas ante cualquier problema, con soluciones profundas y definitivas, con planteos que descolocan y rompen los imaginarios más naturalizados. y entonces deberíamos sentirnos héroes  salvadores, no sé, algo importante. pero no, me siento un poco inútil (muy inútil a veces) porque de tanto pensar nunca se puede hacer nada porque todos es más complejo de lo que parece y porque entonces hagamos otro análisis y después discutimos si es necesario un análisis más o si podes empezar a ¿que?
y ya siento que estoy dando vueltas sobre aire que no se mueve y que tampoco mueve a lo que lo rodea. y entonces quiero mostrarte cuan terrible es todo, y cuan hermoso sería si fuese de otra manera, pero no hago más que enredarme en un sin fin de preguntas que generan más preguntas, que nadie entiende, que son hechas con signos de otros universos y que a fin de cuentas me marean más de lo que me esclarecen.
y lo peor de todo es que son esas preguntas las que te sostienen, son esas verdades las que te calman y son esas apuestas las que te motivan. (Y entonces si movés algo, una sola pieza, si haces un mínimo agujerito, entonces se derrumba todo y sentis un vacío tan desgarrador, tan conmovedor y tan violento que no sabés para donde ir)
¡contame alguna historia, decime algún secreto, dame alguna clave de algo, y jurame que esta vez es verdad, que puedo confiar ciegamente en eso, que nada de lo que pase me va a hacer dudar!