miércoles, 25 de enero de 2012

Enterate, hubo un abril que se pasó. Y varios meses más que no puedo acordarme bien. Pasaron primaveras y estaciones sin nombre, relojes que avanzaban para atrás, cosas cotidianas y otras no tanto.
Te diste vuelta y el jardín se lleno de nieve, y la puerta se cerró contra la pared unas mil veces. Y casi que cambió el mundo.
Viajamos una vez sin darnos cuenta, viajamos al presente, lo sentí real, me perdí. Y cuando volví no estabas. Estaba tu canción, y tu guitarra, pero no estabas.  Me creí tus poemas porque no conocía otra cosa.  Me creí tus flores naranjas, tu perfume barato. Y me creí tu discurso de amor, sin querer.
Que lejos queda tu voz ahora, casi no puedo escucharla. Que alivio. Pensé que había vuelto a ser humana. Pero no. Que alivio. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario