viernes, 13 de abril de 2012

La historia se repitió tantas veces, que en realidad, hay que empezar a pensar que nunca terminó de empezar. Y es que es siempre lo mismo: hola que tal... viste que desastre todo? // sisi, no se puede creer che... y entonces uno supone que la gente entiende que las cosas tienen que cambiar, y al principio te ilusionas con que cada persona que se indigna cuando mira el mundo, va a hacer algo para cambiarlo. Después te volves más realista, te frustras un poco, aceptas la dura realidad, y te das cuenta que cuando te dicen que todo es un desastre, solamente te están diciendo que alguien tendría que hacer algo, alguien.. (otro), y entonces supones que cuando vos hagas algo, el otro te va a apoyar. Después te volvés todavía más realista, y empezás a ver otras cosas... como la hipocrecía. "que desastre todo che, es una cosa de locos" pero en realidad la mayoría de los que dicen eso no solamente no hacen nada, si no que reproducen ese mundo que tanto critican, y hasta te critican a vos por querer cambiarlo. En el discurso somos todos unos conscientes comprometidos con el futuro y luchadores y superhéroes y blabla, pero con la acción... Me parece que muchos se quedaron en el camino. Y entonces tenés que pelearte con tus enemigos, esos que son indiscutibles, los que van a vivir para impedir el cambio, pero también con los hipócritas que te hacen creer que les preocupa el rumbo del mundo pero en realidad no son capaces de moverse ni un centimetro si eso implica renunciar a algo, o que las cosas se compliquen un poco. Y hasta te terminas peleando con los del "es lo menos peor" que te hacen creer que el mundo va a ser siempre igual y que uno tiene que conformarse con lo que parece no ser tan terrible. 
Quizas no entienden, no quieren entender, que cuando uno ve que el mundo es un desastre, no puede quedarse quieto. Ah, ¿vos podés? mirá vos... (que diferentes somos).

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