domingo, 9 de febrero de 2014

los salvados

Ellos nos llaman los marginados. Nos llaman, en realidad de muchas maneras. Les encanta ponernos nombres que nos enmarquen en un agujero bien alejado de sus escenarios relucientes. Ellos, usando todas las palabras del vocabulario español-ingles-frances-extraterrestre, dedican sus horas a clasificarnos. Nos clasifican con todas esas palabras que, quizás no lo saben, pero fueron inventadas solo y nada más que para etiquetarnos. Nosotros, hechos de barro y muchos otros materiales que no brillan y no encandilan, avanzamos por los bordes de la normalidad. Somos los marginados que caminan al costado de la ruta, donde ya no llegan las luces de esas cámaras que día a día, gastan su inagotable energía en mostrar como hay que ser para no ser un marginado. Vos, sos un marginado, no te das cuenta? No estás a la altura de las circunstancias. No se ven tus huesos a través de la ropa, no estás lo suficientemente expuesto, no tenes la sonrisa suficientemente acomodada y no usas unos zapatos lo suficientemente altos como para que todos veamos desplegar tu perfeccion. Vos, sos un marginado, porque no pensás como pienso yo, como piensa él, como nos enseñaron a  pensar. No repetís estás palabras, ¡ni siquiera las sabes! ¿Cómo te animas a hablar en esta sociedad si no te  aprendiste las reglas que todos los días tanto se esfuerzan en hacernos aprender? Sos un marginado, un marginado que no se mueve con el ritmo de la canción que suena todos los dias por la misma radio hasta aturdirte los oídos, el alma, el corazón. Sos un marginado, escuchas música de hace tres décadas atrás, que ya no tiene nada que ver con lo que vivimos hoy. ¿Qué haces escuchando esa música, no te das cuenta que progresamos? Hay que actualizarse. No seas conservador, actualízate. Actualizate todos los días, actualízate antes de llegar a estar desactualizado, antes de empezar a ser un marginado. ¡Actualizate, hacelo dejándote ser, y perdete en todas las tendencias que nacen a la vez, sin que se haya agotado la anterior. Solo se trata de eso ¡Espontaneidad, dejate transformar por la vida, tan hermosa y tan profunda que todos los días reproduce lo mismo pero en distintos colores y por distintos canales. Dale, no seas rigido, abandonate a lo que escuchás, a lo que el mundo te grita desde cada voz alienada que invade la ciudad. ¡No seas timido, expone tu intimidad! que aca nadie te va a lastimar, porque a nadie le importa un carajo lo que tengas para decir, porque a nadie se le ocurriría quedarse escuchando tu relato lleno de miedos y dudas y deseos y sueños. Vamos ¡expone tu intimidad! que nadie va a juzgarla, porque es igual a la de todos los demás, porque en realidad no existe, nunca pudo construirse, porque nunca hubo un espacio que te enseñe a estar en silencio, soportando la incomodidad de no saber que hacer con tu propia vida. ¡Dale, no te angusties tanto preguntándote que es lo que querés! El mundo ya lo resolvió por vos, tenes una variedad enorme de alternativas seguras, y en el fondo todo son lo mismo, asique no te angusties, que el mundo ya lo resolvio por vos.
Sos un marginado, hay tantos marginados que no se animan a vivir el hoy.  Marginados que todavía analizan nuestra historia, que todavía les inquieta el futuro. Marginados que todavía quieren explorar el mundo. Que todavía les conmueve el arte y todavía CREAN ARTE. Si, lo hacen. Marginados que cantan con guitarras criollas y escriben poemas a mano.  Marginados que creen que la belleza es abrirse y mostrar la vulnerabilidad, y construir algo en un presente verdadero, compartido, espontaneo. Marginados que caminan impunemente sin maquillarse, sin maquillar sus imperfecciones. Marginados. Marginados que no respetan lo que la humanidad construyó con tanto esfuerzo, el estereotipo de persona NO marginada.
¿marginados, decis? YO prefiero llamarnos “los salvados”. Los salvados que todos los días soportan la incertidumbre de no saber como seguir, la angustia de construir un camino propio sin criterios preestablecidos. Los salvados que todavía creen posible cambiar el mundo, con sus revoluciones cotidianas y sus continuas luchas contra la corriente que fluye y arrastra a la humanidad entera.  Los salvados que a diferencia de vos, que querés convencerme con tu discurso de “sé vos mismo pero vestite igual que todos los demás y no vayas a salir a la calle sin peinarte”, que a diferencia de vos, que querés conmoverme con tu idea de “somos re solidarios, pero igual, te recomiendo que intentes salvarte a vos mismo, porque lo que te rodea es tema de otros”, que a diferencia de VOS ser-automatizado-fabricado con los restos del sistema, pensamos que la LIBERTAD solo existe cuando cada uno de nosotros, sin mandatos ni manuales, encuentra y despliega SU verdad.